El encargo
En 2021 una fundación privada de arte contemporáneo compró una casona de fachada continua en Barrio Italia. Su colección llevaba quince años prestándose a otras salas. Necesitaba una casa propia: una sala de exposiciones, un archivo, oficinas para seis personas y un taller para recibir a los colegios de la comuna.
La casona tenía 640 m², muros de adobe y albañilería de 60 cm, cielos de 4,2 m y una fachada tapada por tres capas de pintura látex. Atrás, un patio de tierra con dos galpones sin valor. La fundación pidió una sala de verdad: muros largos, luz pareja durante todo el día y ningún rayo de sol sobre las obras.
La primera visita la hicimos como siempre, en tres horas: mañana, mediodía y tarde, un martes de julio. A mediodía el sol de invierno entraba bajo por el norte y cruzaba el patio entero. Esa tarde quedó decidido que la sala nueva no tendría una sola ventana al norte.

Primera visita, julio de 2021
Croquis de la casona desde la vereda, 9:30
Libreta de Amparo Rioseco
La luz
Una sala de arte necesita mucha luz y nada de sol. Según la técnica, una obra admite entre 50 y 200 lux, y el sol directo, aunque sean unos minutos al día, decolora papel, textiles y pigmentos en pocos años.
En Santiago el sol está al norte casi todo el año. Por eso la sala nueva tiene una cubierta en diente de sierra con tres lucernarios verticales de 2,4 × 7,2 m que miran al sur. Reciben el cielo del sur, que es parejo y casi no cambia de color durante el día, y le dan la espalda al sol.
Solo en verano, temprano y al final de la tarde, el sol sale y se pone por el sur y alcanza a tocar los vidrios. Para esas horas cada lucernario tiene un difusor de cal: un pozo estucado y nueve lamas de 60 cm, una cada 30 cm, que detienen el rayo o lo dejan caer al piso, lejos de los muros.
Antes de dibujar un solo detalle lo probamos en una maqueta 1:50 bajo el heliodón del taller, fotografiada cada hora el 21 de junio, el 21 de septiembre y el 21 de diciembre.

Maqueta de luz, 2022
Sala nueva a escala 1:50, bajo el heliodón
Cartón pluma y papel, 84 fotografías
Taller de Lucarna, Barrio Lastarria
Corte solar de la sala nueva
Arrastre el sol, o elija una fecha y una hora. Los rayos se calculan con la posición real del sol en Santiago y entran, o no, por los tres lucernarios.
- Hora solar
- 7:15En corte, igual que a las 16:45
- Altura del sol
- 20°Desde el sur
- Luz en muro de exposición
- DifusaMuros sur y norte, de 0,3 a 3,8 m
- Sol directo en el piso
- 0 mdel corte
La materia
La cal le da nombre a la obra y la ordena. La casona estaba estucada en cal y así volvió a quedar: retiramos el látex, que no dejaba respirar los muros de adobe y los tenía con salitre hasta un metro de altura, y los estucadores repusieron el estuco con cal hidráulica en tres manos.
En la sala nueva la cal hace otro trabajo: es el difusor. Un estuco de cal blanco devuelve cerca del 80 % de la luz que recibe y la devuelve mate, sin los brillos que una pintura satinada dejaría sobre el vidrio de un cuadro. El pozo y las lamas de los lucernarios están estucados igual que los muros.
Los muros de la sala son de ladrillo recuperado de los dos galpones del patio: unos 11.000, limpiados a mano uno por uno. Puertas, bancas y el piso de las salas de la casona son de roble. Antes de aprobar cada terminación levantamos 14 paños de prueba 1:1 en la obra y los miramos a las 9, a las 13 y a las 17.
La obra
La obra duró 11 meses, de abril de 2023 a marzo de 2024. Hernán Soto hizo la inspección con visitas semanales y Tomás Carvajal llevó costos y plazos con la constructora. Cada lunes se revisaba en terreno lo que la maqueta había dicho que iba a pasar.
La fachada fue lo más lento. Sacar tres capas de látex sin dañar el estuco original tomó siete semanas, y la reposición la hicieron dos estucadores de la zona que ya habían trabajado casonas en Barrio Italia. Las ventanas de madera se desarmaron, se repusieron las piezas podridas en roble y volvieron a su vano.
Daniela Quispe diseñó la luz artificial para las tardes de invierno y las inauguraciones: rieles con proyectores regulables que se encienden solos cuando la luz del cielo baja de 150 lux en el muro de obras.
Resultados
Medido durante el primer año de funcionamiento, de abril de 2024 a marzo de 2025.
- 9de cada 12 meses la sala funciona de día sin luz artificial. Solo en junio, julio y agosto los proyectores se encienden después de las 16:00.
- 18.400visitas el primer año, incluidos 74 cursos de colegios de Providencia y Ñuñoa en el taller educativo.
- 0minutos de sol directo sobre los muros de exposición, medidos con sensores en los dos solsticios de 2024.
- 1926es otra vez el año que se lee en la fachada: la casona recuperó su estuco de cal, con estucadores de la zona y sus ventanas de madera originales.




